Pobre Alice Munro. Con la economía topó en nuestra última reunión (23-02-2012). Con la economía, con Garzón, con la corrupción. No se merecía esto una mujer que escribe unos cuentos magníficos, realistas, ambientados en el Canadá de los siglos XX y XXI. Con unas descripciones de personajes como ésta de las tías de las protagonista del cuento. Los Chaddeley y los Fleming:
Nunca podía reconocerlas. Se parecian demasiado. Debía de haber una diferencia de edad de doce o quince años, pero a mí me parecía que todas tenían unos cincuenta, y que eran mayores que mis padres, pero no muy viejas. Eran enjutas y de buena osamenta y pudieron en un tiempo haber sido bastante altas; pero ahora estaban encorvadas, por el duro trabajo y la deferencia. Algunas llevaban el pelo cortado con un estilo sencillo e infantil; otras lo llevaban trenzado y enroscado en lo alto de la cabeza. Ninguna de ellas tenía el cabello totalmente negro ni totalmente gris. Sus caras eran pálidas, sus cejas espesas y velludas, los ojos hundidos y brillantes, azul grisáceo o verde grisáceo o grises.
O con unas situaciones como la siguiente: El cuerpo de él, todo era una gran amigo del suyo. Estaba la oscura y plana verruga en forma de lágrima, probablemente más familiar para ella (¿y Greta?) que para él mismo. El driscreto ombligo, la larga cicatriz de la úlcera de estómago, la cicatriz de la apendicectomía. El rizado vello púbico y el rojizo pene animado, enhiesto y hábil. Los pequeños pelos duros en su boca.
Entonces llamaron a la puerta.
-Shhh. No pasa nada. Se irán.
-¡Señor Makkavala!
Era la secretaria.
-Shhh. Se marchará.
La secretaria estaba fuera en el pasillo preguntándose qué hacer. Estaba muy segura de que Ted estaba allí, y de que Frances estaba con él. Como casi todas las demás personas de la ciudad, hacía algún tiempo que sabía lo que de ellos.(Entre las pocas personas que aparentemente no lo sabían estaban la mujer de Ted, Greta y la madre de Frances. Greta era una mujer tan poco sociable que nadie había encontrado la forma de decírselo. La gente lo había intentado de varias formas con la vieja señora Wright, pero ella no parecía enterarse).
-¡Señor Makkavala!
Ante los mismos ojos de Frances aquel artesano perdía el color, languidecía y aparecía dócil y triste.
-¡Señor Makkavaka! Lo siento. Su hijo se ha matado.
¿Qué les parece? ¿A que se merecía toda una sesión sólo para ella y hablando sólo de su obra. De todas formas hay libros que en su día no se comentan mucho, pero luego aparecen por donde menos se los espera.
Espero que Alice Munro aparezca otra vez en nuestro Club.
Hay que decir de esta escritora canadiense que ha estado nominada varias veces para obtener el Premio Nobel de Literatura. Ojalá se lo den no a mucho tardar.
Muy recomendable su libro de cuentos Las lunas de Júpiter.
El próximo 29 de marzo nos reuniremos en torno a Libertad, de Jonathan Franzen. Esperaremos que la crisis económica no la eclipse a él también.
Rosa Llorens
Libros a leer hasta el próximo mes de Marzo 2012
- Noviembre y Diciembre : Rayuela de Cortázar
- Enero: Verano y Amor de William Trevor
- Febrero: Las lunas de Júpiter de Alice Munro
- Marzo: Libertad de Jonhattan Frazen
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